No siempre necesitamos viajar para cambiar de aires, nuestras estaciones se encargan de redibujar los colores del paisaje.
¿Cómo es el invierno en la región de Bigouden?
Pensamos en el océano que se levanta y nos regala su espectáculo. Sabemos admirarlo desde una distancia prudencial, respetando las señales de los senderos. Los paseos junto al mar son una parte esencial de nuestros fines de semana, e incluso cuando hace frío, siempre hay un faro que nos calienta el corazón con su resplandor intemporal…
En invierno, también es el lugar donde más se necesita encender el billig para disfrutar de un crêpe fundente. También puede reservar mesa en su crêperie habitual… ¡Un buen restaurante con los pies debajo de la mesa también funciona!
Nos encanta pasear por las calles de Pont-l’Abbé para encontrar un regalo. También es el momento de hacer una parada en uno de los mercados navideños de Bigouden.





















