Despídete de las hogueras y da la bienvenida al verde suave del nuevo campo.
La floración hace que nuestros paseos sean más bellos que nunca. Y si la vegetación está despertando, al océano le toca calmarse… al menos durante un rato. Las playas estratégicas, al abrigo de los vientos dominantes, ofrecen sus primeros baños a los valientes.
Tras los reconfortantes platos de los meses de invierno, llega la hora del pescado y el marisco fresco. Las terrazas y los picnics en la playa están a la orden del día.
Visitar la región de Bigouden en primavera es sentirse privilegiado de ver renacer una zona, en pequeños grupos, antes del ajetreo de la temporada.

























